(Emitido a las 9.09)
EMILIANO COTELO:
Con la televisión cable cumpliendo en Uruguay sus primeros 13 años de vida, la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicaciones (Ursec) estudia ahora modificar las reglas del juego. ¿Cuál es el objetivo? Aparentemente, eliminar los oligopolios que controlan el negocio hoy en día y construir un mercado más justo.
En marzo el organismo regulador de los servicios de comunicaciones hará un llamado a nuevos interesados en operar televisión cable en todo el país. Esto se supo en enero y, por supuesto, desató inmediatamente cuestionamientos, quejas e inquietud entre los cableros de Montevideo y el interior.
¿Cuáles serán esas nuevas reglas de juego? ¿Cómo va a repercutir todo esto en los usuarios?
Vamos a plantearle estas y otras preguntas al presidente de la Ursec, León Lev.
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Nos reencontramos con León Lev, a quien hemos tratado en el pasado, por ejemplo en su época de diputado.
Lev, vamos a hablar nada más que de una parte de las tareas que ustedes tienen por delante, porque efectivamente, el ámbito de acción de la Ursec es muy extenso y da para varias charlas. Iremos desgranándolo en futuras conversaciones. Pero vayamos al tema de la televisión cable. Ustedes anunciaron es que se proponen abrir cancha a nuevos operadores de televisión para abonados, en Montevideo y en el interior.
Si entendí bien, ustedes están preparando una licitación para habilitar a los nuevos permisarios pero primero van a lanzar un llamado general a interesados para conocer las propuestas. ¿Es ese el procedimiento?
LEÓN LEV:
Vayamos por partes. El año pasado el Poder Ejecutivo suspendió un llamado a licitación para televisión por cable para abonados pero que era una red convergente de última tecnología, o sea que había dos cosas en paralelo pero no eran exactamente iguales. El objetivo era ampliar el servicio de televisión por cable para abonados pero le ponían una condición: una red convergente de última tecnología. Y se habilitaba el uso de otros factores –procesamiento de datos, voz sobre IP– que en definitiva significaban algo mucho más amplio, no era meramente televisión por cable para abonados. Y en el interior de la República teníamos una cantidad de expresiones de interés acumuladas durante años que no se habían concretado.
EC – En su momento, durante el año pasado, se suspendió esa licitación. Una decisión que no todos compartimos porque parece claro que Uruguay necesita una red convergente que permita suministrarle al usuario prestaciones más avanzadas que las que hoy se pueden tener, por ejemplo acceso a Internet e incluso televisión.
LL – El tema concreto era si el objetivo era ampliar el mercado de televisión por cable para abonados o la red convergente, no quedaba claro, ese era el primer aspecto. El segundo aspecto es que en zonas importantes del interior de la República hay cableros interesados, pero no sólo en el sistema alámbrico sino en los otros mecanismos del sistema radioeléctrico, como es el caso de UHF, y por lo tanto tenemos que regularizar esta situación.
Quiero dejar claro: yo presido una institución técnica, no una institución política, y me voy a atener a mis responsabilidades con autonomía técnica. Esto es muy importante de entender. Quien fija la política es el Poder Ejecutivo, nuestra responsabilidad es regular las instituciones y si vemos que en el mercado hay potenciales proveedores que están dispuestos a competir y además hay usuarios que expresan una demanda insatisfecha, cumpliremos nuestra función de instituto regulador de abrir el mercado, de mejorar la oferta, de abaratar los precios, porque en definitiva hay dos pilares sobre los cuales tiene que actuar la Ursec: promover la competencia y defender al usuario.
EC - ¿Cuál es el diagnóstico que ustedes están haciendo del funcionamiento del mercado de televisión para abonados en esos puntos sensibles que mencionaba recién?
LL – En el caso concreto del interior tenemos zonas donde hay interesados en proveer, tenemos zonas donde a pesar de que se autorizaron territorios no se terminó el cableado, tenemos demanda insatisfecha. Estuve en Florida la semana pasada en la inauguración de “Florida, Ciudad Digital”, una experiencia interesantísima, y el teniente coronel de una unidad militar me dijo: “Mire, presidente, en el barrio alrededor del cuartel, a pesar de que el servicio de televisión por cable para abonados está autorizado, nos dicen que a ellos no les resulta rentable, que nosotros tendríamos que poner el cable, hacer la extensión y ellos nos darían el servicio”. En esos casos, si hay un interesado y el que está autorizado no lo cubre, llamaremos a expresiones de interés. Y en otros lugares también.
EC – Pero en Montevideo en particular, ¿cómo ven la situación? Le pregunto porque cuando se concedieron los permisos hoy vigentes para la capital, en el final de la administración Lacalle, se otorgaron concretamente cinco autorizaciones. Tres para operar en televisión por cable –casualmente a empresas todas ellas vinculadas con los canales de televisión abierta– y dos para operar en televisión para abonados por aire. El argumento para conceder sólo esos servicios, pese a que había más interesados, fue que el mercado no daba para más. ¿Cómo observa esa realidad hoy?
LL – Yo observo que hay interés en participar en el mercado de Montevideo, que todavía hay zonas de Montevideo que no han sido cableadas. Ahora hemos dado una instrucción para que todas las empresas de televisión por cable nos informen si cumplieron exactamente aquello a lo que fueron autorizadas. Es más, recibimos del anterior directorio [la información de] que hubo colusión entre las empresas y fueron sancionadas con 1.000 unidades reajustables porque se pusieron de acuerdo en un precio común y el perjudicado fue el usuario. Esto es lo que queremos cambiar. Queremos que los que quieren competir compitan y que el usuario se sienta defendido, este es el problema central.