Senegal derrotó a Marruecos en la final de la Copa África 1-0.
La final dejó un final atrapante para todos los espectadores. Senegal convierte el 1-0 en los minutos finales del encuentro y es anulado incorrectamente a instancias del VAR.
En el minuto 98, Marruecos consigue un penal lo que desembocó en la locura de la afición senegalés y en el cuerpo técnico y jugadores de la selección.
Ante esta situación, el entrenador de la selección de Senegal le ordenó a sus jugadores que se retirasen de la cancha.
Quien se encargó de acercar al plantel a la cancha nuevamente fue el capitán Sadio Mané, que a sus compañeros les dijo que debían "jugar como hombres".
Brahim Díaz, el jugador del Real Madrid, tomó la pelota para encargarse de la ejecución del penal y al intentar picarla, el arquero Mendy adivinó sus intenciones y le atajó el penal.
En el minuto 94 de tiempo extra, Gueye anotó un golazo que conectó con el ángulo derecho de la red, convirtiendo a Senegal en la campeona de la Copa África.
