Aguada logró un triunfo clave en su carrera por la Liguilla al vencer 90-76 a Unión Atlética, en un partido que tenía un condimento extra: el desempate particular. El rojiverde no solo necesitaba ganar, sino hacerlo por más de 15 puntos para revertir la diferencia de la primera rueda.
El equipo cumplió con la tarea y, cuando parecía que el margen no alcanzaba, apareció Álex López con un triple en el cierre que cambió todo: esa bomba dejó a Aguada un punto arriba en el global y le permitió quedarse también con ese criterio de desempate.
Desde lo colectivo, el Aguatero marcó diferencias desde temprano con una defensa intensa y salidas rápidas en transición. Earl Clark fue determinante por su presencia física y capacidad anotadora, mientras que Santiago Vidal condujo con claridad y repartió ocho asistencias para sostener la ventaja que, esta vez sí, terminó siendo completa.
