Inglaterra comenzó con el pie derecho su participación en el Mundial al derrotar 4-2 a Croacia en Dallas, en un partido vibrante que tuvo seis goles, cambios constantes en el desarrollo y emociones hasta el final.
El conjunto inglés abrió el marcador a través de Harry Kane, quien convirtió de penal luego de una infracción de Luka Modric sobre Noni Madueke. El delantero había fallado en primera instancia ante Dominik Livakovic, pero el remate fue repetido porque el arquero croata se adelantó de la línea de gol.
La reacción de Croacia no tardó en llegar. Con mayor control de la pelota, encontró el empate pasada la media hora gracias a un potente remate de Martin Baturina desde fuera del área que dejó sin respuesta a Jordan Pickford.
Sin embargo, Inglaterra volvió a ponerse arriba antes del descanso. Otra vez apareció Kane, esta vez de cabeza tras una jugada de pelota quieta, para establecer el 2-1. Pero cuando parecía que los dirigidos por Thomas Tuchel se irían al entretiempo en ventaja, Musa marcó el 2-2 y dejó el encuentro completamente abierto.
En el complemento, Inglaterra salió decidida a recuperar el control y encontró el tercer gol por intermedio de Jude Bellingham, que volvió a adelantar a su selección. A partir de allí, los ingleses generaron varias situaciones para ampliar la diferencia, aunque Livakovic sostuvo a Croacia con intervenciones importantes.
El equipo de Zlatko Dalic intentó reaccionar y buscó el empate hasta los minutos finales, pero le faltó precisión en los metros decisivos. Ya con los croatas lanzados al ataque, Inglaterra aprovechó los espacios y liquidó el encuentro mediante un contragolpe que Marcus Rashford transformó en el 4-2 definitivo.
De esta manera, Inglaterra sumó sus primeros tres puntos en el Grupo L tras un estreno exigente y cargado de emociones.
